La gala de fin de curso de A3 Danza volvió a convertir el Teatro Calderón de Alcoy en el gran escaparate del talento, la formación y la pasión por la danza. Una cita muy especial que este año dejó además una imagen inédita: la unión sobre un mismo escenario de Alcoy y Madrid gracias a la danza urbana.
El profesor Quique Guijarro reunió por primera vez a su alumnado de A3 Danza con el de la escuela madrileña Flow, creando una actuación conjunta que simbolizó cómo la danza es capaz de derribar cualquier distancia geográfica cuando existe un mismo lenguaje artístico. Un comienzo vibrante para una gala que volvió a demostrar el excelente momento que atraviesa la escuela.

Durante cerca de dos horas, el público disfrutó de un recorrido por todas las disciplinas que conviven en A3 Danza. Sobre el escenario se sucedieron coreografías interpretadas por el alumnado de las Enseñanzas Elementales y Profesionales de Danza —titulaciones oficiales—, junto a los grupos de flamenco, iniciación a la danza infantil, iniciación a la danza contemporánea para personas adultas y danza urbana.
La excelencia de las enseñanzas profesionales
Uno de los grandes protagonistas de la noche fue el alumnado de los últimos cursos de Enseñanzas Profesionales, que evidenció el elevado nivel técnico y artístico alcanzado tras años de formación. La madurez interpretativa, la limpieza del movimiento y la capacidad para transmitir emociones hicieron que muchas de las coreografías recibieran largas ovaciones del público.

Especialmente destacada fue «Unless… Kaleidoscope», creada por el prestigioso coreógrafo Kike Guerrero, una de las figuras más reconocidas de la danza contemporánea española. Formado en el Institut del Teatre de Barcelona, ha desarrollado buena parte de su carrera como bailarín solista y ballet master en compañías de Alemania y Austria, ha trabajado con coreógrafos internacionales como Jiří Kylián, Ohad Naharin, Wayne McGregor o Nacho Duato, obtuvo el Premio Pierre Wyss de Coreografía en Hannover y actualmente continúa su labor como docente y creador vinculado al Conservatorio Superior de Danza de Alicante. Su presencia en el repertorio de la gala supone una oportunidad excepcional para el alumnado de interpretar una obra firmada por un creador de referencia en la danza contemporánea.

Junto a esta pieza brillaron también las propuestas coreográficas creadas por el propio profesorado de A3 Danza, reflejo del alto nivel artístico del centro. Las coreografías de Carla Domínguez, Aitana Mataix, Begoña Moral, Daniel Cardó, Isabel Company y Sonia Canales mostraron la riqueza estilística de la escuela, desde la danza clásica hasta la española, el flamenco y la contemporánea, ofreciendo un programa equilibrado y de enorme calidad artística.
La emoción de ver crecer a los más pequeños
Como ocurre cada año, uno de los momentos más entrañables llegó con la participación del alumnado de iniciación y preparatorio infantil. Su espontaneidad, ilusión y naturalidad conquistaron al público desde el primer instante.

Coreografías como «Hadas del bosque», «No me toques las palmas», «Legado» o «Vive en nosotras» reflejaron perfectamente el trabajo que realiza el profesorado para acercar la danza a los más pequeños desde el juego, la creatividad y la expresión artística, sembrando la semilla de futuras generaciones de bailarines.
La danza no entiende de edades
La gala volvió a poner de manifiesto otro de los valores que definen a A3 Danza: la danza es para toda la vida.
El grupo sénior de danza contemporánea emocionó con «Orígenes», mientras que las alumnas de flamenco demostraron que la ilusión y las ganas de seguir aprendiendo no entienden de edad. Más allá del nivel técnico, sus actuaciones transmitieron autenticidad, compromiso y el enorme disfrute que supone compartir escenario con compañeras que viven la danza como una pasión.

Su participación recordó que A3 Danza no solo forma futuros profesionales, sino que también ofrece un espacio donde cualquier persona puede descubrir o mantener viva su relación con la danza.
Un cierre que mira al futuro
La gala de fin de curso volvió a confirmar que A3 Danza es mucho más que una escuela. Es un espacio donde conviven la formación oficial, la excelencia artística y el crecimiento personal de alumnado de todas las edades.

Desde quienes daban sus primeros pasos sobre un escenario hasta quienes están a las puertas de iniciar su carrera profesional, todos compartieron una misma ilusión: disfrutar de la danza y hacer disfrutar al público.
Una noche de emociones, talento y mucho trabajo que puso el mejor broche al curso y que volvió a demostrar por qué A3 Danza continúa siendo un referente de la enseñanza de la danza en Alcoy y su comarca.


