En Clave Flamenca se ha consolidado como una de las citas formativas más destacadas para los amantes del baile flamenco en la Comunidad Valenciana. Impulsado por A3 Danza y celebrado en Alcoy, este curso intensivo reúne cada año a figuras de referencia del panorama nacional para ofrecer una experiencia que combina formación, convivencia y transmisión artística. Entre los docentes que dan identidad al proyecto destaca el bailaor David Paniagua, una de las almas mater de una iniciativa que sigue creciendo edición tras edición.
Con una sólida trayectoria sobre los escenarios y una reconocida faceta como docente, Paniagua entiende el flamenco como un lenguaje en el que la técnica y la emoción deben caminar de la mano. Esa filosofía ha marcado las clases impartidas durante esta edición de En Clave Flamenca, centradas en uno de los palos más complejos y apasionantes del repertorio: la bulería.
Aprender la bulería desde la pausa
Aunque la bulería suele asociarse al dinamismo y la velocidad, David Paniagua ha propuesto al alumnado un enfoque diferente. El objetivo no era correr, sino comprender.
«Hemos trabajado el palo de la bulería, pero en un tiempo lento para que los alumnos se fijen en los marcajes y las recogidas, en los pequeños detalles. Hemos dado importancia también a los brazos, a las respiraciones de las letras. Parece que hacerlo lento es más sencillo, pero no lo es.»
La propuesta responde a una forma de enseñar en la que cada movimiento tiene un sentido. Al ralentizar el baile, el alumnado toma conciencia de la colocación del cuerpo, del peso de los brazos, de la respiración y de la musicalidad que acompaña cada letra. Un trabajo minucioso que, según el bailaor, resulta imprescindible para construir una base sólida antes de afrontar la velocidad que caracteriza a este palo flamenco.
Un curso intensivo donde también se aprende conviviendo
Más allá de la técnica, En Clave Flamenca apuesta por un formato que favorece la cercanía entre profesorado y alumnado. Durante varios días, los participantes comparten clases, conversaciones y experiencias con algunos de los bailaores más reconocidos del panorama actual.
«La dinámica de la clase es buena. El alumnado está en contacto y yo lo he pasado muy bien.»
Esa convivencia constituye uno de los principales atractivos del programa. No se trata únicamente de asistir a unas clases magistrales, sino de vivir el flamenco desde dentro, compartiendo tiempo con artistas que transmiten no solo conocimientos técnicos, sino también su forma de entender este arte.
En Clave Flamenca sitúa a Alcoy en el mapa de la formación flamenca
Para David Paniagua, el auge de este tipo de encuentros responde a una tendencia que lleva años consolidándose en distintas ciudades españolas. Madrid fue pionera en este formato, pero otras localidades han comenzado a impulsar propuestas similares.
«Hay una dinámica de organizar este tipo de formaciones intensivas. Es un acierto porque de repente te encuentras con grandes bailaores que son referencia y con los que aprendes, convives y disfrutas de su arte. En Madrid llevan mucho tiempo realizando estos cursos, pero ahora se están haciendo cosas similares a las de Alcoy en Barcelona y Sevilla.»
En ese contexto, Alcoy ha logrado hacerse un hueco gracias al trabajo desarrollado por A3 Danza, que ha convertido En Clave Flamenca en un espacio de encuentro para estudiantes y profesionales procedentes de diferentes puntos de España.
Un proyecto consolidado que ya mira al futuro
Tras tres ediciones, el balance no puede ser más positivo. El programa ha reunido a destacados artistas invitados y ha conseguido fidelizar a un alumnado que vuelve cada año en busca de nuevas experiencias formativas.
«En Clave Flamenca está ya consolidado. La gente está contenta. En las dos primeras ediciones hemos contado con grandes bailaores. Lo del año que viene ya lo tenemos en mente. Pero, de momento, lo mantenemos en secreto.»
Las palabras de David Paniagua dejan entrever que la organización ya trabaja en la próxima edición, aunque todavía prefiere mantener el cartel bajo llave. Una expectativa que confirma el buen momento que vive este proyecto impulsado por A3 Danza.
Mientras tanto, En Clave Flamenca continúa demostrando que el aprendizaje del flamenco no depende únicamente del número de horas de ensayo. También se construye desde la observación, la convivencia y el cuidado de esos pequeños detalles que, como recuerda David Paniagua, solo se descubren cuando el baile se detiene para escuchar lo que realmente sucede entre un compás y el siguiente.


